empacando….

El mejor prólogo que puede tener un viaje es el momento que empezamos a empacar. Está acción, que parecería tan banal, dentro de las actividades mismas de un viaje, se vuelve una suerte de ritual donde hacemos (con todo lo que vamos guardando y todo lo que nos vamos olvidando) una especie de vista previa de lo que será nuestro viaje.

En el caso que me compete, el tema de la vestimenta de diario no es de mucho cuidado. Al final de cuentas cuando emprendo un viaje que lleve mas de una semana, adopto la modalidad “dibujo animado” :D…. Muchos entenderán a que me refiero, a los demás les dejo de deber 😉

En lo que si me tomo todo el tiempo necesario o mejor dicho le dedico todo el tiempo que quede libre, es el momento de empacar el equipo de montaña. Es casi que un arte, eso de ver cuantos mosquetones llevar, cuantos de seguro, cuantos simples, será que llevo la cinta de 120cm o la de 240cm o las dos, cuantos camalots… y que friends, los empotradores, las cuerdas, cordinos, bolsa de dormir, carpa, vajilla, ollas, piolet de marcha o técnicos, los crampones, están afilados??; medias, guantes, termo, aislante, la ropa impermeable, la siempre útil y gran amiga chompa de plumas, gafas, botella de agua, linterna, casco, magnesio, pies de gatos, que botas llevo, cual de las gorras, el bloqueador solar, llevo dos cambios de primera capa o solo uno…. En definitiva son muchas cosas a tener en cuenta y es en ese momento donde empiezas a viajar mentalmente y empieza una conversación interna que vas mas o menos así….

“a ver, que decía el topo (descripción) de la ruta tal, y como carajos se nos ocurrió esto :P…. que material necesito, veamos…. bueno en libre es este nivel, pero como mi mejor amigo es el artifo, entonces de ley una escalerilla que me sacará de apuros…. Bueno como vamos en tal fecha, pues el clima debería estar así…. muy bien entonces dejo estos guantes y mejor llevo estos…. pero y con esto del cambio climático, será que llevo los dos pares…. pero ya los dos pares como que ocupan mas espacio y además con toda la ferretería…. Miércoles me olvidaba, también vamos a cargar con la comida y la carpa noooo!!!, ya nada uno de los pares se queda…. y esa mudada extra pues también….”

Uno se imagina, el acercamiento, las noches en la montaña, la ruta y las cosas que tendrá que soportar, las que tendrá que afrontar, las que tendrá que resolver…. en resumen todo lo que va a disfrutar en la montaña….

Luego vienen los asuntos varios, el cuadernito para la bitácora del viaje, se podría anotar todo en alguna aplicación del celular, pero como que todavía somos chapados a la antigua y guardamos el romanticismo de hacerlo con papel y lápiz. Que libro llevaré, en este caso son dos meses de viaje. En realidad no fue muy complicada esta parte, como que ya los tenía escogidos, en esta ocasión me acompañarán Louis Lechanel con “Los Cuadernos del Vertigo”, el diario de la primera ascensión al Annapurna, también voy a conversar con Alfredo Romeo y Juan Tomas Garcia con su libro “La Pastilla Roja” Software Libre hacia la Revolución Digital. No me puedo quejar, voy muy bien acompañado de mis dos pasiones la montañas y la tecnología…. que si es libre es mucho mejor.

Bueno también vienen los temas varios, la cámara de fotos, las baterías tanto de cámara como de celular, los lentes, el jabón, cargadores, memorias, shampoo, cepillo y pasta dental, crema para la vejez ;)…. por suerte nunca me peino así que peinilla no va, pero si una tijerita para intentar no regresar como naufrago, naaaaaa mejor dejamos la tijera, igual sea como sea siempre regreso como naufrago, así que ya queffff, corta uñas, toalla, etc, etc y un par de etc adicionales porsiaca.

Con todo listo viene el juego del tetriz, que cada cosa tenga su lugar, lástima que no sean figuras geométricamente exactas y compatibles entre si, así que el juego se vuelve mas exigente. Van entrado una por una todas las cosas descritas y las voy combinando con las infaltables bendiciones de mamá, los sueños personales, el apretón de manos y la mirada sincera de mi pa, los ciclos por cerrar y las etapas que inician, las sonrisas de mis hermanos, los cucos que llevamos a cuestas, la mirada atenta de mi sobrino, la mirada cómplice y distante de la mujer que amo, las despedidas y las bienvenidas, las tareas pendientes, los abrazos y buenos augurios de los panas panas, panas, amigos y afines. Estas y muchas cosas mas son las que dan ese impulso para emprender el viaje, esa chispa adecuada de la que habla Bunbury. Todo esto para mirarle a la vida de frente y agradecerle con una sonrisa.

Quiero aprovechar para agradecer una vez mas a Eduardo Jacome y por medio de él a CAMINOSCA, “Ingeniería que garantiza sus obras” :D, por ese compromiso incondicional que existe de lado y lado. Agradecer también a Miguel Madera y a su tienda 6310, que mas que una tienda de montaña, es un grupo de amigos que siempre se unen a nuestros proyectos y nos apoyan en todo lo que pueden. A toda la gente que lee este blog, a todos los que de alguna manera forman parte de este proyecto.

Ya con todo guardado solo nos queda hacer un repaso de que nos estamos olvidando y esperar la hora de abordar. Ya nomas regreso 😀

SAludos

JOse

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