Archivos para la Categoría 'cotopaxi'

20
Nov
09

Cotopaxi. 14.nov.2009

cumbre cotopaxi. 15.nov.2009

cumbre cotopaxi. 14.nov.2009

refugio cotopaxi

pobresito el josesito..

Procesión al Coto

Procesión al Coto

08
Ene
09

bajon anímico…

HOla a todos.
Hoy bajamos nuevamente al Chalten, pasamos cuatro días por arriba, pero ya necesitabamos un buen baño y al parecer una buena comida.
Estos 4 días han sido buenos y malos.
Bueno les contaré primero las cosas malas que nos pasaron, estamos pagando derecho de piso, estas montañas son otro cuento, en nuestra primera subida hasta el paso superior (sitio donde se hace el vivac al pie del Fitz Roy), la pasamos mas perdidos que chancho en misa, un camino que se lo hace en unas 4 horas lo hicimos en 8 horas, llegar ahí es impresionante porque estas a los pies mismo de las rutas. A la bajada no la pasamos muy bien, no nos habiamos alimentado bien los últimos tres días, quizas por descuido, por dejarnos llevar por las emociones o porque nos queríamos pasar de muy duchos. Pero nos cogió fuerte la falta de fuerzas y bajamos sumamente debiles, así que decidimos pasar el siguente día en el campo base. Con esto perdíamos un día mas de la ventana de 3 días que habían pronosticado en Parques Nacionales.
Para colmo en nuestro día de descanso, despues de almorzar, algo que comí me cayo sumamente mal, un dolor de estómago fulminante me tuvo 2 horas literalmente retorcido del dolor, para mi suerte cuento con la mejor enfermera que se puede conseguir en la vida, La Caro. La pasé muy mal, devolví todo, absolutamente todo lo que había comido (forma elegante de decir, lo vomité todo), tenía un ardor de estómago demasiado fuerte.
Que dolor nunca me había pasado algo así, al final de toda esta crisis, decidimos bajar, para tomar nuevos aires, bañarnos, dormir en un colchon, comer bien y tomar nuevas energías.
Físicamente estamos bien, pero golpeados ahí donde mas le duele a uno, donde no se pueden poner curitas, ni tomar pastillas, ni jarabes, donde la medicina moderna no ha podído encontrar remedio, dolidos en la parte emocional, en lo anímico, ahí es donde nos golpeó todo lo que hemos vivido estos días.
Pero bueno, nos hizo bien, hicimos la caminata hasta el base del Torre. Ya en el Chalten hemos pasado por las oficinas de Parques Nacionales y nos han dicho que hay buen clima desde el Sábado hasta el Lunes, así que mañana mismo pa arriba, como que bajamos para tomar viada no. Comimos muy bien en nipo nino (recomendamos ;) ) y mi estómago no da señales de dolor, así que estamos listos.
A nuestro regreso les contaremos como nos fue en nuestra segunda entrada. :D
La próxima fotos, en serio :D

SAludos
JOse

15
Nov
08

Video: Cotopaxi con Vanessa e Ismael

Un video de la vez que el JOse les llevó al Ismael y a la Vane al Cotopaxi. Disculparán la edicion, pero no pude hacerle en Kino por problemas de compatibilidad (creo) y me tocó hacerle en guindous muvi meiker, que es una tontera, pero en general si se entiende el punto.
Felicitaciones a los dos y que no sea la última vez que los vemos por las montañas..

29
Oct
08

Refugio José Ribas… develando un mito

Mucha veces hemos escuchado hablar del “SEGUNDO” refugio del Cotopaxi, hay mucha gente que dice que “casi llegan al segundo refugio”, amigos incluso que me han contado que llegaron al segundo refugio.

Sentimos mucho decepcionar a los que creyeron haber llegado al segundo refugio y contarles a todos que en el Cotopaxi solo existe un refugio, el Refugio José Ribas que se encuentra a 4800 msnm. Aquí un pequeño vídeo de las instalaciones del refugio, para que puedan ver si llegaron o no al único refugio que existe en la cara norte del Cotopaxi :D .

04
Ago
08

Solidaridad en duda…

Solidaridad.- Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. (Real academia de la lengua)

Siempre pensé que la solidaridad era uno de los principios y virtudes básicos de los montañeros, que duro fue darme cuenta de que esto no era del todo verdad.

El fin de semana anterior salimos con un grupo de estudiantes de Turismo de la Universidad Alfredo Perez Guerrero, UNAP, que querían subir hasta la cumbre del Cotopaxi. Como es sabido por todos, en esta temporada el refugio del Cotopaxi es sumamente concurrido, esa noche habíamos más de 60 personas en el refugio. En nuestro grupo estábamos 17 personas: 10 estudiantes, un profesor de la UNAP, y seis socios del club de Andinismo Politécnico (Jaime, Carlos, Juan, Doménica, Carito y Yo (JOse)), cada uno de los socios del club tenía a su cargo 2 estudiantes de la UNAP, con quienes íbamos a subir en la madrugada del domingo 27 de Julio de 2008.

Salimos del refugio a eso de la una de la madrugada, mi cordada iba cerrando el grupo, ya que las dos chicas que estaban conmigo subían bastante lento. Todo el grupo se mantuvo relativamente cerca hasta la entrada la glaciar, de allí en adelante cada cordada tomó su ritmo y las distancias se agrandaron. Mi ritmo era bastante lento y podía ver a lo lejos como las luces del resto de cordadas se alejaban, junto a mi pasaban varias cordadas de turistas con sus guías. Es impresionante ver la hilera de luces que cubren la ruta del Cotopaxi en la madrugada.

Mas o menos a las 3 y media de la madrugada las cosas se complicaron. Vi a la cordada de Doménica detenida a unos 20 metros arriba de mí, cuando llegué las cosas no iban bien, Clarita una de las chicas que conformaba la cordada de Doménica había sufrido un desmayo y su estado era bastante crítico. Muchas cosas pasaron por mi cabeza, pero la idea más clara era que teníamos que bajarla, la pregunta era ¿Como?. Casi nada estaba a nuestro favor eramos seis personas, cuatro de ellas con el mínimo de experiencia, una de ellas semi inconciente; Doménica y yo con toda esa responsabilidad encima.

Tratamos de buscar ayuda en los grupos que pasaban, no encontramos respuesta, al parecer eramos invisibles ante las luces de los guías que pasaban, su indiferencia era espantosa pero no teníamos tiempo para quejarnos o reclamar. A esa altura el problema era nuestro, no había tiempo que perder, la vida de Clarita dependía de nosotros.

Nos costó muchísimo llegar hasta el refugio prácticamente cargando el cuerpo de Clarita. Pero afortunadamente a las 5 y media de la mañana ya la teníamos abrigada e hidratandose. En este punto, otro grupo de guías nos sorprendió con su pasmosa indiferencia, cuando su mayor preocupación era que no ocupemos los colchones de sus compañeros que pronto regresarían de su intento de cumbre, mientras nosotros luchabamos por mantener conciente a la debilitada Clarita. Simplemente no lo podíamos creer.

Pero no todo fue indiferencia, por otro lado nos encontramos la ayuda solidaria de dos doctores extranjeros que se encontraban en el refugio, de Jaime y de otros amigos de Clarita, quienes sin necesidad de pedirselo nos extendieron una mano para que Clarita pueda llegar hasta el hospital de Latacunga para ser atendida. Mil gracias a Bryan, Jaime, Marcelo, Dómenica, Carolina, Carlos, Juan y a todos los compañeros de Clarita por su solidaridad y principalmente por tener el valor de involucrarse en una situación tan difícil.

Clarita ingreso apróximadamente a las 8 de la mañana al hospital general de Latacunga, donde se recupero satisfactoriamente.

Creo que aquellas personas que no tuvieron la voluntad de ayudarnos o el valor de involucrarse, no sienten y entienden la montaña como nosotros lo hacemos. Se limitan a un plano comercial mientras que nosotros, aparte de las técnicas de montaña, nos formamos en los valores fundamentales de un montañista y consecuentemente tratamos de ponerlos en práctica cada vez que salimos.

También es posible que algunos de estos guías no tengan la preparación necesaria para enfrentar emergencias. Sinceramente espero que quienes no nos ayudaron no pertenezcan a alguna Asociación de Guias. Pues si así fuera, que vergüenza que existan Asociaciones que no transmiten a sus miembros conocimientos para enfrentar tales situaciones.

Sé que esta gente es la lamentable excepción que confirma la regla de que todo montañero es solidario con el medio ambiente y ser vivo que lo rodea.

22
Jul
08

Un sueño llamado COTOPAXI

Muchos lo vimos alguna vez así al Cotopaxi, como un gran reto. Recuerdo cuando en el año de 1994, la Pauli una de mis mejores amigas nos propuso al negro (mi hermano mayor) y a mi subir el Cotopaxi, no lo pensamos mucho y le propusimos a mi papá (montañero de toda la vida) que nos lleve a la cumbre del Coto. En esos tiempos nunca me imaginé que ese sería el inicio de mi vida en la montaña.

Ahora 14 años después, la Vane y el Isma, hermana y esposo de la Pauli respectivamente, me proponían que les acompañe al Cotopaxi. No había estado en la ruta normal del Coto desde el 2006 mas por cuestiones personales, que por otras cosas, pero acepté acompañarles y compartir su sueño.

No me había dado cuenta a lo que me había comprometido hasta el momento que llegaron a mi casa y pude ver en sus rostros una mezcla de felicidad e incertidumbre únicamente comparable con la de un niño que está a la espera de su regalo soñado y yo era la persona que podía ayudarles a encontrarlo.

Mientras mas nos acercábamos al Coto se les empezaba a notar un coctel de sentimientos nada fácil, estaban felices, asustados, nerviosos, seguros, tranquilos, intranquilos, hiperactivos, lentos, todo la mismo tiempo. Tenían muchas dudas, pero era mas la necesidad de subir, el poder cumplir su objetivo.

Una alarma me despertó, el reloj marcaba las 23:30 del sábado, hora de iniciar la jornada de cumbre, una noche espectacular, mi única preocupación el viento… 00:34 iniciamos el ascenso.

Pues que les puedo decir, los muchachos se comportaron a la altura, muy seguros de lo que hacían, muy atentos a todo lo que debían tener en cuenta. Seguíamos subiendo y las horas iban pasando hasta que llegamos a la zona mas expuesta al viento, cerca de Yanasacha (una roca gigante a 5600 msnm) a las 4:45 de la mañana.

Nada es fácil en esta vida y mientras mas exigente es el camino para conseguir tu objetivo mas gratificante es haberlo conseguido, fue una hora durísima la que tuvimos que soportar, un viento sumamente fuerte nos golpeaba sin piedad, el miedo invadió a la Vane y al Isma, pero lo supieron controlar y aproximadamente a las 5:50. Agotados y cuando el sol se apresuraba en salir para poder ver quienes subían el Cotopaxi, llegamos a una zona resguardada del viento, eso momento pudimos descansar.

De aquí en adelante, sobre todo cuando es la primera vez que subes el Coto, ya no es tu fortaleza física la que te lleva a la cumbre, es tu fortaleza mental la que toma el control de tu cuerpo, es tu espíritu y tu corazón los que hacen que pongas un pie adelante del otro.

07:30 del domingo 13 de julio de 2008, pisábamos la cumbre del Cotopaxi, pude ver las lágrimas de la Vane y del Isma en sus mejillas, que alegría, que satisfacción, habíamos llegado a la mitad del camino.

La bajada fue larga y dura, las fuerzas se consumen, tu cuerpo te pide descansar, pero uno debe permanecer atento a todo lo que va sucediendo. Llegamos al refugio a las 10:30, recuerdo que la Vane dijo “creo que siento mas satisfacción este momento, que cuando llegue a la cumbre”, y es la verdad, solo ese momento podíamos decir que lo habíamos logrado, que habíamos subido a la cumbre del Cotopaxi y podemos compartir con todos esta jornada.

JOse

18
Jul
08

Que pasa la primera vez que subes una montaña

Para muchos de nosotros, escalar una montaña comienza como un sueño, algunos planifican mucho o solamente se les ocurre que quieren subir. De cualquier manera, esa primera vez es decisiva. Conciente o inconcientemente decides si vas a seguir haciendo eso el resto de la vida o decides no hacerlo nunca mas.

Viendo el video que el Jose les hizo este fin de semana a un par de amigos que les llevó al Cotopaxi por primera vez, me acordé de la primera vez que subí al Cotopaxi, fue en agosto del 2000. Ya llevaba un par de años escalando en roca, participando en competencias de escalada, había subido al Ruco Pichincha Pichincha y al Iliniza norte, había hecho prácticas en nieve. Pero nunca había subido a la cumbre de una montaña nevada.

Esa primera vez que subí al Cotopaxi fui con las botas del papá del Jose, son unas botas de cuero numero 40 (yo calzo 36) que ni con todas las plantillas y medias que me puse mi pie quedo fijo, toda la subida fui torciendome los tobillos (Esas botas todavía andan en manos de algun andinista, y creo que todavía las usan). Me imagino que fui con un pantalon de calentador y una camiseta de algodon y guantes y gorro de lana. Las chompas eran de mis hermanos y un pantalón impermeable de color café de mi papi que olía terrible.

En la subida me sentía mal, me desesperaba caminar tanto y no llegar a la cumbre, hasta estaba llorando, por suerte en mi cordada estaban un par de amigos de lo más tranquilos que mientras yo me desesperaba, ellos se sentaban a esperar. Pocos metros antes de llegar a la cumbre me eché al suelo, ya no quería caminar, por suerte un amigo de otra cordada me cogió del brazo y me obligó a caminar hasta la cumbre. No disfruté mucho, estaba nublado, tenía frío, estaba cansada y solo quería bajar.

Lo mejor pasó cuando terminamos la parte de nieve, nos quitamos los crampones, y recién ahí me di cuenta de que había llegado a la cumbre, estaba super emocionada, pero con iras de no haber podido disfrutar la cumbre. Ahi pensé que tenía que regresar al Cotopaxi, y para eso tuve que subir otras montañas, comprar mi equipo propio, entrenar, y entre estas y las otras ya llevo como 10 años haciendo montaña, pero hasta ahora, en todas las veces que he subido al Cotopaxi no he podido ver el crater, porque está nublado, porque llegamos muy temprano……algún día,

Como dice la tortuga de Kung Fu Panda, “Los accidentes no existen”

Carolina

Cuentanos como fue tu primera cumbre? o la que más te acuerdes?




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